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lunes, 16 de diciembre de 2013

NUESTRA INDUSTRIA Embutidos Hermanos Molina Hernández

Traemos a las páginas de nuestra revista una de las industrias alimentarias más importantes de nuestra provincia y sin duda la principal de nuestro pueblo. Se trata de la fábrica de embutidos “Hermanos Molina Hernández”. Fundada hacia el año 1910 por D. Ignacio Molina Hidalgo, ha pasado de ser una industria pequeña y de carácter familiar a una importante fábrica de embutidos con una plantilla de 35 empleados. Los primeros trabajadores fueron el matrimonio formado por Ignacio Molina y Victoriana Hernández, junto con sus hijos. Su primera ubicación estuvo en la calle La Tercia, trasladándose posteriormente a la calle del Arroyo pasando por los números 3, 9, 13 y 15 donde inició su expansión. Tras su muerte en 1964 de Ignacio, toma las riendas su viuda Victoriana, a quién puede considerarse alma de la incipiente industria. En 1970 la industria incorpora cámaras frigoríficas, lo que permite la fabricación de embutidos durante todo el año y no en temporada como hasta entonces. En 1979 llevan a cabo una gran reforma en la industria incorporando además de a la familia a tres empleados. En el año 1982 la empresa se subdivide en dos, una de fabricación de embutidos (Embutidos Hnos Molina Hernández) y otra de despacho (Supermercado Los Moynos). En 1985 tras la muerte de Victoriana sus hijos se hacen cargo de la empresa. En 1986 con la nueva ley sanitaria trasladan la fábrica de embutidos al polígono de “Los Barreros” donde construyen una nave industrial de 1200 metros cuadrados, ampliando considerablemente la plantilla de la empresa. La última transformación es llevada a cabo en 1997 para homologarse y adecuarse a las reformas del mercado europeo. Los principales productos que ponen al mercado son: jamón serrano, chorizos curados, salchichón, lomo embuchado, morcilla y chorizos frescos, fuet, butifarra, chopped, mortadela y otros. La principal materia primaes el cerdo, utilizando además el pavo y la ternera para los productos cocidos. El proceso de fabricación es el siguiente: El cerdo es matado en Jaén en matadero homologado, y ya en fábrica se despieza y prepara según sus características para la elaboración de los distintos productos. Los productos se ponen en el mercado bien por su propia flota de camiones o a a través de transportes frigoríficos especiales cuando salen fuera de nuestra provincia. Su calidad los hace llegar a todas las provincias andaluzas y a Madrid, Barcelona, Valencia y Palma de Mallorca. A fin de velar por la calidad del producto la empresa ha creado sus propios controles tanto de calidad y temperatura de la carne como del nivel de cloro del agua para lo cual ha formado a su propio personal. A diario los servicios veterinarios de la Junta de Andalucía realizan los preceptivos controles sanitarios. Por último unos laboratorios “contratados por la empresa” controlan semanalmente la calidad de los productos ya terminados. Para terminar queremos agradecer a D. Juan Molina Hernández, gerente de la empresa, la atención que ha tenido al permitirnos traer a nuestra revista el estudio de su industria y desearle un próspero futuro, pues seguro redundará en el desarrollo de nuestro pueblo.


Nª10
Curso 98/99
Regina Aguilar Molina y Ana Ma Cabrera García

NUESTRA POBLACIÓN Padrón Rural de Los Villares de 1893

La población es un aspecto que cambia continuamente. Los Villares aunque ha sido siempre un pueblo pequeño ha sufrido constantes cambios en su población, no sólo en el número de habitantes sino también en cuanto a su distribución en el municipio. En el año 1893 la población de Los Villares era de unos 3600 habitantes pero no todos vivían en el núcleo de población. Muchos vivían en cortijos y caserían pues vivir en el campo les facilitaba su trabajo. Según el padrón rural de este año el número de villariegos que vivían en cortijos y caserías era de 345 de los cuales 35 aparecen como sirvientes. Comparado con el censo rural de 1888 la población rural ha bajado considerablemente toda vez que desde entonces había 561 villariegos diseminados por el término. A continuación vamos a detallar por orden alfabético las caserías y cortijos habitados en 1893 indicando el número de personas que residían en cada uno de ellos: CASERÍAS: 1-. De los Almendros (4 pers.); 2-. De Anguita (6pers); 4-. De la Cerca (3 pers); 5-. De la Cobatilla (dos familias de 6 y 6 pers); 6-. De los Cotos (2 pers); 7-. Del Cuco (3 pers); 8-. De Florencio (7 pers); 9-. De Hincapoco (2pers); 10-. De la Huerta de los Ojos (4 pers); 11-. De Mocha (8 pers); 12-. Del Moral (3 pers); 13-. Nueva (2 familias de 4 y 3 pers); 14-. Del Puente Bajo (5 pers); 15-. De Salido (3 pers); 16-. De San Antonio (5 pers); 17-. De San Blas (4 pers); 18-. Del Sol (2 pers); 19-. De los Torcales (5 pers) y 20-. De la Venta (8 pers). CORTIJOS: 1-. Del Álamo (4 familias de 4, 6, 7 y 3 pers); 2-. De los Arrieros (8 pers); 3-. De los Asperones (3 pers); 4-. De Bonilla (7 pers); 5-. De Buenahija (8 pers); 6-. De Cárdenas (2 familias de 9 y 6 pers); 7-. De Córdoba (4 familias de 6, 1, 5 y 6 pers); 8-. De la Cuesta (3 familias de 9, 4 y 4 pers); 9-. Del Charquillo (3 familias de 4, 6 y 5 pers); 10-. Del Chorrón (4 familias de 2, 8, 6 y 4 pers); 11-. Don Juan (2 familias de 3 y 2 pers); 12-. Entredicho (4 pers); 13-. Del Espinar (4 pers); 14-. De los Huertezuelos (8 pers); 15-. De la Iglesia (4 pers); 16-. De la Laguna (5 pers); 17-. De los Llanos Robles (3 pers); 18-. De Mataparda (2 pers); 19-. De la Merced (5 pers); 20-. De los Negrillo (3 pers); 21-. De los Pesebres (8 pers); 22-. Parada Alta “Petrolos” (4 familias de 7, 6, 4 y 6 pers); 23-. Parada Baja (5 familias de 7, 2, 4, 5 y 5 pers); 24-. De los Pollos (5 familias de 11, 5, 3, 2 y 7 pers); 25-. De Puerto Viejo (9 pers); 26-. De las Sopas (2 familias de 5 y 3 pers); 27-. De la Teja (5 familias de 4, 6, 3, 6 y 6 pers); 28-. De Tinajeros (3 familias de 6, 8 y 6 pers) y 29-. De la Yedra (10 pers).


Nº10
Curso 98/99
Mª Dolores Beltrán
Mercedes Higueras

LOS VILLARES, NUESTRO PUEBLO Calle Solana

El origen de la calle Solana, lo encontramos en el momento mismo de la fundación de nuestro pueblo pues es una de las seis calles que junto con la plaza configuraban el plano que Juan de Rolid hizo de la nueva población (1539). Con 400 m. de longitud y un trazado recto, ésta comienza en la calle Arroyo y acaba en el Vadillo, si bien en sus orígenes solo llegaba hasta la confluencia con la calle Jardín siendo en épocas posteriores cuando tuvo lugar sus dos ampliaciones, hasta la calle San Juan de Dios y desde allí al Vadillo. Elpor qué de su nombre hay que buscarlo tal vez en la etimología de la palabra “Solana” (sitio donde da plenamente el sol) y también al viento solano que por la orientación este oeste de la calle, recibe de manera frecuente. Éste fue su nombre hasta que en 1939 pasó a llamarse de Queipo de Llano. Posteriormente en 1984 retomaría su primitivo nombre, si bien para los villariegos nunca dejó de llamarse Solana. Por su céntrica situación, siempre ha tenido carácter comercial y administrativo. De épocas lejanas recordamos la existencia de la llamada “Molineta de Galán” y “Molino de Lorenzo Gámez”, ambos de rulos movidos por bestias, donde las familias tenían sus trojes en los que almacenaban la aceituna para su posterior molturación. El primero de ellos se encontraba situado en el solar que hoy ocupan las casas del 26 al 30 y el segundo en el número 34, actualmente ocupado por talleres de Artesanía San José. Durante los años 20, en la casa número 17 de esta calle, estuvo la Escuela Unitaria que regentó D. Electo Montón. Posteriormente en los años 30 y 40 se encontraba en ella la barbería de Miguel conocida como “El Talegón” y posteriormente en la década de los setenta -ochenta, la “Tienda de Telas” de Dolores Serrano. Entre los años 1952 y 1975 en el número 15 de esta calle se encontraba la Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos y en el número 13, en la década de los ochenta, la zapatería de Juana Muñoz. Desde hace unos 50 años, en el número 34, existe uno de los talleres de mimbre de una de las industrias artesanas más importantes de nuestro pueblo, Artesanía San José. En el actualidad sigue manteniendo su carácter comercial y en ella se encuentran entre otros: la Pescadería Araque, la Consulta de Odontología de Da Ma José Alonso, la Droguería de Puri, la Boutique Infantil de Mari Ángeles, la Tienda de Comestibles de Encarnita Higueras y la Discoteca Juventud 2000. Queremos cerrar el estudio de esta calle con el recuerdo y homenaje de nuestra revista a una persona que dedicó su vida a la conservación y divulgación entre los más jóvenes de nuestra música y folklore popular, se trata de D. Apolonio Siles que vivió en el número 4 de esta calle.


Nº10
Curso 98/99
Ana Ruíz y María Olalla Luque

NUESTRO PASADO Un villariego del 98: D. Manuel Narciso Gómez Luque (Héroe de Cuba y canónigo “por méritos de guerra”)

La larga y penosa campaña que culminó en 1898 con la pérdida de Cuba y Filipinas, presenta una abundante galería de tipos y figuras merecedoras de cumplidas semblanzas. Como todos los pueblos españoles, Los Villares también mandó algunos de sus hijos a Cuba y Filipinas. De uno de ellos, ejemplo clásico del español aventurero y contradictorio, queremos esbozar su semblanza. Se traba de D. Manuel Gómez Luque, primero militar, luego clérigo, en el intermedio héroe y finalmente honroso titular de una canongía, insólitamente ganada “por méritos de guerra”. Nace circunstancialmente en Alcalá la Real, en1861, donde residió escaso tiempo. Tanto sus padres como sus abuelos eran de Los Villares. Por eso él se consideró siempre hijo de Los Villares. La precariedad de medios en su familia le llevó a marchar muy joven a Cuba, coincidiendo con un momento en que se reactivaba la insurrección en la Gran Antilla. Ello le ofreció la oportunidad de labrarse un porvenir en la milicia. Tenía solo 17 años. Entonces aprovechando la reorganización que se hacía en las fuerzas que garantizaban la paz en la isla, ingresa en la Guardia Civil. Manuel Narciso era hombre de acción y se manejaba con habilidad y valor. Por eso rápidamente hizo una brillante carrera: cabo, cabo 1o y sargento, empleos todos ganados por méritos de guerra. Mas cuando su futuro parecía estar en conseguir las estrellas de oficial, el Señor le salió al paso. Y en el curso 1885/86 ingresa en el seminario de Santiago de Cuba, aplicándose con decisión al estudio alcanzando un limpio expediente con notas de Beneméritas y Meritísimus. En 1893 es ordenado sacerdote, desarrollando su labor pastoral en las parroquias de Santa Susana de Caney y de la Trinidad, ambas de Santiago. Finalmente en 1895, pasó como capellán de coro a la Catedral Metropolitana de Santiago de Cuba. Como vemos, una carrera tan fulgurante como la que hizo en la Guardia Civil. Sin embargo, muy pronto su vida sufriría un duro cambio. La guerra de Cuba se había reactivado, y lo que es peor, en 1898 Estados Unidos entra en la contienda. D. Manuel Narciso siente renacer sus vivencias castrenses y se alista en una de las unidades de voluntarios organizadas para apoyar la exigua guarnición de Santiago de Cuba. El general gobernador de la plaza, D. Arsenio Linares, ante la difícil situación, se plantea un cerco defensivo a base de posiciones avanzadas. En una de ellas, la del poblado de Caney, sólo vuelven 80 hombres. Entre ellos nuestro paisano. Ante la gravedad el General Linares, al frente de una menguada tropilla desde la Loma de San Juan trata de frenar el avance norteamericano. La lucha es brutal. El General Linares tratando de infundir valor con su ejemplo cae gravemente herido y hubiese muerto si no llega a contar con la audacia de D. Manuel Narciso que consigue evacuarlo. Hasta 80 heridos había rescatado y evacuado sobre sus hombros, salvándoles de una muerte cierta. La Loma de San Juan cae también. Y el 16 de Julio de 1898 Santiago de Cuba ha de capitular ante el enemigo. Manuel Narciso es testigo de de la ceremonia castrense de la entrega de la plaza. La guerra de Cuba se ha perdido. Manuel-Narciso Gómez Luque es citado como “muy distinguido” y el Estado Mayor recomienda “se tengan en cuenta los deseos del interesado, incluyéndose como capellán en uno de los batallones que se embarquen para España”. Y a España vuelve en el vapor “Isla de Panay” llegando a la Coruña el seis de Septiembre de 1898. La repatriación supone para el clérigo Gómez Luque un preocupante conflicto personal. Buscando el amparo familiar solicita dos meses de licencia y vuelve a Jaén. El uno de octubre de 1898 se le certifica destino como “capellán del cuerpo de voluntarios” y en veintitrés de noviembre se le agrega al Vicario Castrense de la Capitanía General de Sevilla, a efectos de haberes. Trata de consolidar su situación en el empleo de capellán castrense pero el Vicariato General Castrense informa que ni tiene ni ha tenido la consideración de capellán castrense. Desde Los Villares, donde se acoge al calor de familiares y amigos, busca una salida a su situación y la encuentra en el apoyo del obispo Don Victoriano Guissasola, que acogió afablemente a Don Manuel-Narciso y tan pronto como pudo lo designó el cinco de noviembre de 1898 económico de la parroquia de San Pedro Advíncula de Escañuela. El uno de Marzo de 1889 llega como coadjutor al pueblo de los suyos, a la parroquia de San Juan Bautista, en Los Villares. No era ciertamente ninguna prebencia especial. Los Villares concuatro mil almas escasas, era un pueblo modesto y sencillo, con escasos alicientes. Tenía la ventaja de gozar del respeto y aprecio de sus paisanos y de tener próximo el calor de su familia. Don Manuel-Narciso se instaló en Los Villares y se entregó con celo y diligencia a su actividad pastoral. Eso sí, sin descuidar sus contactos con amistades e influencias, entre ellas las del general Arsenio Linares Pombo, antiguo gobernador de Santiago de Cuba que una vez repatriado ocupa empleos de prestigio y autoridad, entre ellos el de Ministro de la guerra. El general Linares tenía una deuda de vida con el heroico capellán, que un día aciego le rescató heróicamente de muerte segura. Y deseaba responder a tan noble gesto, pues le dolía que Don Manuel-Narciso terminara vegetando en un pueblecito andaluz. Por eso movió influencias en la Corte y consiguió en 1901 que la Junta de Recompensas le propusiera para ocupar una futura canongía por la insólita vía de “méritos de guerra”. No hubo de esperar mucho, pues en 19 de mayo de 1903 S.M. El Rey Don Alfonso XIII le presentaba para ocupar una canongía en la Catedral de Lugo. Rápidamente Don Manuel- Narciso arregló sus papeles y con ellos, el 8 de junio de 1903 tomaba prosesión de la canongía en la S. I. Catedral – Basílica de Lugo, cuando contaba con 42 años de edad. Muy pronto sus dotes humanas y su vasta cultura le granjearon amistades y simpatías y le integraron plenamente en la sociedad afable y provinciana de la ciudad gallega. Y en Lugo, en paz con Dios y con los hombres vivió largos años. Cumplió con diligencia y celo sus deberes como capitular, hizo el bien que pudo, se entregó a su tierra adoptiva... Algunos días, en la cordial tertulia de la sala familiar de su vivienda rememoraba en la placidez de la tertulia vespertina aquellos años de briosa juventud pasados en Cuba..., aquellos miedos y temores de la batalla del Caney. O describía, a quien quería oírle, las bellezas naturales de su pueblo de Los Villares. Así vivió hasta que a las 6 de la mañana de un 22 de julio de 1933 entregó su alma a Dios, a los 72 años de edad. Años después, en 1949, su ahijado-sobrino D. Narciso Peinado, cumpliendo un deber de gratitud, gestionó el reposo definitivo de sus cenizas en el nicho 48 del Panteón de Canónigos en el bello claustro catedralicio. Allí, muy cerca de donde duerme un sueño de siglos el bendito San Eufrasio, Patrón de la Diócesis de Jaén, espera la resurrección, olvidado de los suyos, ignorado de sus paisanos, aquel villariego ilustre que en vida se llamó D. Manuel-Narciso Gómez Luque, sacerdote y héroe del 98. Un personaje insólito que fue, para su gloria, nada más y nada menos que “canónigo por méritos de guerra”.


Taller de prensa Resúmen de la comunicación presentada al IV CONGRESO DE CRONISTAS DE LA PROVINCIA DE JAÉN POR D. MANUEL LÓPEZ PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE LOS VILLARES Jaén 1997

VISITA DEL MINISTRO Inauguración del Ayuntamiento

El pasado 3 de diciembre un grupo de alumnos/as de 6oB, acompañados de su tutor fueron a la inauguración del Ayuntamiento. Era un día de lluvia, había muchas cámaras de fotos, de televisión. En la calle estaba el Sr. Alcalde, Concejales del Ayuntamiento y varios vecinos esperando la llegada del Ministro. Al abrir la puerta del coche y en uno de ellos venía el Sr. Ministro. Empezaron a llegar coches y en uno de ellos venía el Sr. Ministro. Al abrir la puerta del coche un grupo de periodistas con sus cámaras no paraban de tomar imágenes. D. Mariano Rajoy es una persona elegante y simpática. Cuando entró en el Ayuntamiento el Ministro cortó la cinta y comenzó su visita por todas las dependencias. Visitó las tres plantas y al final llegó al salón de Plenos donde el Alcalde y el Ministro dirigieron unas palabras a todos los asistentes. El Alcalde dio las gracias por su visita y la participación en el acto y el Sr. Ministro dijo que estaba muy contento de estar allí y señaló que todos los días desayunaba tostadas con aceite de Jaén. Una alumna de 6oB, Mónica García, hizo entrega en nombre del Ayuntamiento de una placa al Sr. Ministro. La placa era un cuadro con el fondo morado, que tenía un olivo de plata que sobresalía y debajo tenía una pequeña placa que ponía: “Recuerdo del Excmo. Ayuntamiento de Los Villares”. Acabado el acto y ya en la calle, el Ministro dialogó con algunos alumnos/as del Centro y les mostró su carnet de socio del Celta de Vigo, a petición de estos alumnos.


Nº10
Curso 98/99
Mª Jesús Fernández
Mª Carmen Fuentes
Mónica García